El monasterio de Nuestra Señora de Estíbaliz es una de las joyas del románico en Álava. Se sitúa a unos nueve kilómetros al éste de la misma, y a escasos mil metros de Argandoña. Sus alrededores de bosque y verde y la vista sobre la llanada alavesa, le dan un toque de magia, en especial cuando se visita en sosiego.
Nuestra Señora de Estíbaliz es la patrona de Álava y su festividad se celebra el segundo domingo de septiembre. Hay constancia documental de su existencia desde 1074 en que el conde de Estíbaliz donara un altar en el templo en honor a San Millán. Desde 1138 lo gestionaron los benedictinos de Santa María la Real de Nájera, quienes lo atendieron hasta el siglo XV. Desde 1923 hasta nuestros días, vuelve a haber una pequeña comunidad benedictina en el lugar.

Monasterio de Estíbaliz
Las dimensiones del templo actual son de 36 metros de eje mayor por 9 en su nave y 23 de transepto. Es templo de planta de cruz latina, orientado, con nave crucero a la que abren sus tres ábsides orientados. Aun cuando sus orígenes se remontan al siglo XI y aun antes, las estructuras actuales, en buena parte restauradas, corresponden mayoritariamente por su estilo a finales del XII o principios del XIII.